domingo, 29 de mayo de 2011

Si es que se te quedara algo en mi presencia, seré el encargado de guardarlo

Cierta vez lei sobre una historia de amor, que no solo reflejaba lo que muchos quieren tener en la vida sino que tambien son muchos los cuales sueñan y luchar por conseguir lo que quieren.
Cierto dia caminaba una muchacha, quien no tenia un aspecto fisico para enamorarse pero si uno la conocia bien, se daria cuenta que podria amarla por personalidad.
En el colegio era muy callada, ya que no tenia amistades en las cuaes se podia confiar, como decia ella. Era aplicada en cierto sentido, pero tambien era sociable con aquellas personas que siempre estaban con ella acompañandola. Nadie la conocia realmente por como era, pero de tan verla fisicamente daba la sensacion de que no tenia problemas algunos.
Cierto dia al tomar el bus de regreso a su casa, se sento un chico. No era conversador.. es mas era igual de timido que la niña. El veia como dibujaba la chiquilla, ya que uno de sus dotes era el de dibujar.
El niño quedo emocionado con todos los dibujos que realizaba. La felicito con una voz que ni el mismo sabia que tenia. La niña solto una sonrisa, y luego uno de esos gracias timidos que mucha gente predispone.
La niña se bajaba primero... y el niño al darle permiso se percata de que habia dejado su cuaderno de dibujo. El niño sin saber que hacer trato de detener a la niña para que no bajara, pero la niña ya caminaba a su casa. Decidio guardarlo para el otro día.
Al otro dia se encontro con la pequeña quien se sento junto a el. El niño extendio su mano con el cuaderno de dibujo donde dejaba un pequeño mensaje que decia "Si es que se te quedara algo en mi presencia seré el encargado de guardarlo"
La niña se sonrojo, y con una alegria decidio hablar con el pequeño niño, quien ya le habia dado la confianza necesaria para enlazar una amistad.
Pasaron los años y se empezaron a enamorar. Eran felices los dos ya que ninguno habia tenido un sentimiento tan profundo. Se complementaban mutuamente lo que los hacia una pareja totalmente adorable. Cosa que se le quedaba a la niña en el bus, el pequeño pololo se lo pasaba al otro dia con el mismo mensaje "Si es que se te quedara algo en mi presencia, seré el encargado de guardarlo"
Con el tiempo el niño se enteró de la vida de su pequeña princesa. Que todo lo que ella demostraba externamente era una pequeña mascara, y que toda su vida era miserable. El estar con el la hacia la niña mas feliz, y solo eso le importaba.
Un día la pequeña no subio al bus... lo que preocupo al pequeño. Bajo en donde siempre bajaba su amada y se dirigio a su casa. Golpeo la puerta pero no contestaron. No dandose por vencido decidio ir al colegio donde ella estudiaba, donde ninguna compañera sabia nada de ella.
Asi paso la semana, y una de las amigas de la niña se acerco al pequeño, diciendole que su amada estaba gravemente en el hospital, esperando ser internada. El pequeño con unas lagrimas en sus ojos decidio ir en busca de la pequeña... La encontro en una cama, con miles de cables como el llamaba y a su princesa tendida ya sin fuerzas. Le pregunto a su madre que es lo que le habia pasado. Al saber lo ocurrido el pequeño no dejaba de llorar: Su pequeña tenia cancer, y se habia propagado a mas no poder la enfermedad que tenia pocas horas de estar existiendo.
El pequeño se quedaba todo el dia con la niña esperando que algo le respondiera... pero ella no tenia acciones ni tampoco respuestas. Ya no tenia energias.
El pequeño sabia que ya era la hora de dejarla ir... y se apoyo en su mano, diciendole lo mucho que la queria... mucho que la amaba y que no queria que se fuera. Al observar la mano de su amada, ella tenia un pequeño papel entre sus manos el cual decia:
"Mi amado pololo, perdon por no decirte lo que por dentro existia pero tenia miedo de que no aprovecharamos el tiempo. Todas las cosas que se me quedaban en el bus cuando me iba, eran para volver a verte, para volver a ver ese hermoso mensaje que siempre me dejabas. En este momento te lo dejo a ti. Si es que se te quedara algo en mi presencia, seré la encargada de guardarlo. En este momento me has dado la felicidad, y quiero que te quedes con mi presencia, sea donde esté"
El pequeño quedo lleno de pena y felicidad. La verdad ya la sabia y no le importaba no seguir con ella en carne, sino seguirla hasta que ella lo dejara. Y asi fue. La niña fallecio a los días dejandole el pequeño legado de papel entregado a su pololo.
Ahora el pequeño siempre la va a visitar y siempre le deja esta nota: "Si es que se te quedara algo en mi presencia, seré el encargado de guardarlo"

sábado, 28 de mayo de 2011

Play, pause and stop!

Estoy cubierta de una ropa muy extraña, creo que es un vestido. Hoy dia me toca salir de una bonita mujer de capa roja. Me parece que se llama Caperucita roja... Me se el dialogo, es muy antiguo y a la vez tiene mucha accion aunque a mucha gente no le guste. Me gusta este traje ya que no es rojo, es como fluorescente ya que es una actuacion nocturna... me agrada. Siempre quise que la gente me viera como algo iluminado en medio de la noche.
Creo que estoy lista, no me falta nada... Ah si! me falta la mano... ahi viene, la veo pasar suavemente por mi cuerpo y me siento con vida. A partir de este momento estoy en "play"
Salimos a escena. En el primer acto solo salgo hablando con una señora, en el dialogo es mi abuela. Pero algo pasó. No le hablaba a una señora, sino que solamente le hablaba a un hermano. El dialogo se habia ido de control y mucha gente se rio... creo que solo se burlaban de mi y de la persona que me accionaba. Creo que fue valiente ya que nunca la vi salir de las escenas.
Si pudiera tener vida le diria que le pasaba, pero todo fue la verguenza a ser cambiada el acto. Luego de eso me parece que no senti su mano, sino que fue otra. Me tomo otra persona y yo la vi irse... me miro con tristeza, viendo que me había decepcionado.
Le pusimos el fin al acto. Muchas personas estaban aplaudiendo y muchas aun se reian. La gente empezo irse de a poco... y el que habia reemplazado la mano de mi actriz estrella aun me mantenia con el. Le quise transmitir la energia de poder estar con aquella que siempre me tuvo consigo... y lo conseguí.
El joven se dirigio a la niña que se encontraba en una esquina aun derramando lagrimas. Aun me tenia en sus manos. Vi que me saco y me traspaso a la niña. Ella me agarro tan fuerte pidiendome perdon.
El niño impresionado le preguntaba el porque de pedirme perdon. Los títeres van con la persona. no debia pedir perdon.
La niña aun con ojos lagrimosos le respondio que fue una de las burlas, que fue un hazme reir de toda la gente que ahi se encontraba.
El niño tambien reia y le explico que a toda la gente le habia gustado sobretodo la actuacion que ella habia tenido con el titere.
Le explicaba tambien que muchas veces las cosas pasan porque tienen que pasar, como lo es un control remoto: Uno pone pausa porque sabe que quiere llegar a un limite, se pone stop cuando se quiere terminar algo para no sufrir, y se le coloca play para seguir porque es un gran beneficio.
Gracias a ella y su actuacion fuera de las lineas la obra habia salido un exito y solo porque ella quiso seguir. Las cosas originales atrayeron tanto al publico que se mantuvieron alerta frente a muchas cosas que iban ocurriendo en la obra. Capaz que no era como la original, pero ella le habia puesto el estilo de su empresa de titeres que siempre se habia destacado por originalidades.
La niña sonrio. Nunca supo la maravilla que habia hecho y mas me observo y yo le regale una pequeña sonrirsa diciendole que estaba orgullosa de lo que habia hecho en el lapso que me tuvo con ella.
Ahora en la actualidad nunca me deja sola, salgo a actuar con ella y saben? no se arrepiente de nada de lo que hace. Si comete un error avanza, porque sabe que tambien los errores se convierten en verdaderas sorpresas.
En cuanto a mi? sigo orgullosa de ella. y ahora no me averguenzo de ninguna ropa que me ponga, es mas las estrategias de llamar la atencion son lo que mas se necesitan en este mundo para sacar sonrisas por errores.

viernes, 27 de mayo de 2011

Existe otra musica aparte de la tuya

Cierto día caminé y no me di cuenta cuando de repente me topé en un gran negocio que recien se estaba inaugurando. No le tomé la mayor importancia puesto que las cosas que se ponían de primerizos nadie los llegaba a ver. Mi pueblo era pequeño y se dejaba llevar por lo tradicional que eran los objetos: tipicas televisores de un solo color, o radios de esas que tocan con sus vinilos locos.
Al otro día pasaba por la misma calle y encontré que mucha gente llevaba mercancías, objetos de mucho valor y se iban emocionados y contentos... Al ver como salían las personas decidí ir a observar para ver que cosas maravillosas poseía.
Abri la puerta y me encontré en un lugar sobrio que para mi eran un lugar totalmente desagradable en donde atendía un señor, un adulto ya de avanzada edad donde siempre al lado de la caja tenia unos pequeños parlantes. No me importaba mucho el mensaje de los parlantes ni mucho menos la musica que presentaba. El caballero me miro con cara de querer comprar algo. No le di importancia y me fui rapidamente ya que no me agradaba...
Todos los días pasaba por ese lugar y toda la gente salia feliz. No entendia realmente lo que sucedia pero tampoco me importaba ya que por dentro era realmente feliz. 
Hubo un mes luego de todo ese momento en el que empecé a decaer, las cosas me salian absolutamente mal y por mas que pensara positivo no me resultaban. Algo no andaba bien y algo que circulaba tampoco me estaba haciendo bien. Capaz que eran los miles de rechazos que durante ese transcurso la gente me señalaba, me discriminaba y poco a poco iba rompiendo el corazon y tambien la mente. Me destrozaba y poco a poco decaí y llegué a la calle en donde muchas veces discriminé... esa tienda en donde estaba el anciano vendedor. No quise darle importancia y en la vereda derramé varias lágrimas...
No me di cuenta cuando estaba dentro de la tienda en la que el lugar me desagradaba. Ahora la sentia de distinta manera. Se veía luminosa, decorada y con una energia que no describo aun en mi vida. Miré al anciano y tenía los parlantes que me acompañaron en todo mi andar, esos parlantes los cuales le hice indiferente. Los tenia en sus manos. No reaccionaba. El me hizo entender que lo que llevaba puesto era lo que me hacía mal... Que escuchaba la propia voz sabiendo que existian mas... El no me hablaba con palabras pero si con gestos. Detecté todo en su mirada y en su fascie. Con mis pequeños ojos le afirmé, sonriendole poco a poco, y me regalo los suyos, desechando mis viejos parlantes...
Hasta el día de hoy, los conservo, los miro, recuerdo y siempre agradezco haberlo conocido porque sin esos parlantes no conocería verdaderamente lo que escucha el mundo...