Me acuerdo perfectamente de ese día. Me acuerdo que tenías una enfermedad muy avanzada, y como no saberlo si eras lo mejor que tenía, ya no eras un amigo sino que eras un hermano. Siempre hablabamos de cosas estupidas que nos alegraban el día. Llevabamos mas de un año de amistad, me parece que ibamos por los tres. En realidad ni cuenta llevaba del tiempo que nos habiamos hecho compañeros y familia, pero ese dia... fue diferente. Peleamos... y fue una pelea bastante estupida, como nuestras conversaciones. Creo que empecé yo de tan culpable que me siento. Te dijo que te odiaba... Te dije que te odiaba, porque sabías que eras yo la que siempre estaba para ti y tu nunca para mi. Eso te dolio en el alma y creeme que a mi tambien... Nunca supe que espiritu fue el que me impulso a hacer eso ese dia. Te dolio, me dolio, pero mi orgullo era lo bastante grande para poder decirte que no lo era asi. Empezamos a discutir en este mismo lugar en el cual estoy sentada... y sin darme cuenta, comenzaste a llorar. Nunca te habia visto llorar con una tristeza que me rompio ese dia el corazon. No quise pedir perdon por las palabras que habian salido de mi boca, porque sabia que luego de eso no llegariamos a aclarar las cosas. Se empezaron a complicar cuando te declaraste y los sentimientos por ti eran de amistad. Reventaste. Millones de lagrimas mas para el piso. Mi orgullo tampoco quiso decir cuanto tambien te amaba, cuanto tambien me gustabas. Me senti estupida, me senti estupida y me senti estupida. El corazon dejaba de latir de tanta tristeza. No me quise despedir de ti y simplemente te dejé en ese lugar, en el lugar en donde en este minuto estoy. No pude dormir ese día, porque sabia que algo muy malo se avecinaba... Consegui conciliar el sueño por unas horas, hasta cuando mi mamá llorando me desperto. Me dijo las palabras mas hirientes combinadas con una palabra que no pensé escuchar. Tu amigo fallecio. Queria matarme, queria lanzarme de un balcon y haber desaparecido contigo. Fui a tu funeral... y tu madre me contó que cuando llegaste a la casa ese día despues de nuestra discusion estupida... te faltaba el aire, y tu corazon latia menos. Te quedaste dormido... viendo como se te cerraba el mundo, y no volviste a despertar. Te encontro con unas cuantas lagrimas en el rostro... En ese momento queria abrazarte, tan fuerte y pedirte perdon por las estupideces, decirle al mundo cuanto te amaba y pedirle a Dios que nunca te haya llevado.
Ahora estoy acá... contigo, esperando tambien que me lleven, para poder estar contigo, para pedirte perdon, para expresarte todo lo que en el corazon se quedo, y volver a estar juntos...
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